Escándalo: Gigantesca red de corrupción lavó cerca de $1.200 millones, la cloaca arrastra a “Bolichicos Derwick”

Francisco Convit Guruceaga, es uno  de los principales accionistas de la polémica firma Derwick Associates, cuestionada por obtener contratos nada transparentes en el sector de energía venezolano. Según la Corte Federal de Miami este sujeto encabeza esta  Gigantesca red de corrupción

Cronología de hechos

  • En julio de 2013, el empresario y ex-embajador de EE.UU en Venezuela Otto Reich, presentó una demanda civil en la Corte Federal de Nueva York, alegando que Derwick Associates, Alejandro Betancourt López, Pedro Trebbau López y Francisco D’Agostino le habían difamado y causado pérdidas en su negocio

 

  • En marzo del 2014, el abogado de derechos humanos Thor Halvorssen Mendoza demanda a Derwick Associates, Alejandro Betancourt López, Pedro Trebbau López y Francisco D’Agostino acusándoles de haber difamado y dañado su reputación. En su demanda Halvorssen también alegó que Derwick y sus directivos pagaron un soborno de 50 millones de dólares a Diosdado Cabello Rondón, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. Las acusaciones fueron negadas por Joe DeMaria, el abogado de Derwick y por el banco venezolano Banesco, supuesto receptor del ingreso.

 

  • En marzo del 2016 El fiscal estadounidense Preet Bharara solicitó formalmente información a 18 bancos suizos sobre posibles transacciones por parte de representantes de Derwick en el marco de una investigación más amplia por supuestos sobornos cobrados por la petrolera venezolana PDVSA.  Según declaraciones de un representante de Derwick tras revisar las cuentas bancarias de la empresa la investigación ha sido suspendida.

 

  • En 2018, Derwick Associates (empresa favorecida con más de una decena de contratos públicos en Venezuela) está siendo investigada por la Policía Nacional Española (la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef), por delitos de blanqueo de capitales.

 

Empresarios cercanos al régimen de Nicolás Maduro y ex empleados públicos venezolanos fueron acusados el miércoles en una corte federal de Miami de formar parte de una gigantesca red de corrupción que lavó cerca de $1,200 millones obtenidos fraudulentamente a través del régimen cambiario del país.

Los empresarios, algunos de los cuales son identificados en la acusación como “bolichicos” (empresarios que se han enriquecido gracias al chavismo), son acusados de aprovecharse del gigantesco diferencial entre la tasa de cambio oficial y la del mercado negro para amasar ganancias estimadas en varios cientos de millones de dólares.

En Venezuela, bolichico es un término utilizado para describir un selecto grupo de jóvenes venezolanos que han amasado gigantescas fortunas bajo la sombra del chavismo.

En el centro de la acusación se encuentra el venezolano Francisco Convit Guruceaga, uno de los principales accionistas de la polémica firma Derwick Associates, cuestionada por obtener contratos poco transparentes en el sector de energía venezolano.

En la acusación, presentada ante la Corte Federal de Miami, las autoridades advirtieron que operaciones como la que manejaban los acusados están inundando el sur de Florida con dinero mal habido proveniente de Venezuela.

“La malversación de las disminuyentes reservas internacionales es el combustible de estos esquemas de corrupción con el tipo de cambio. PDVSA es la principal fuente de ingresos y las monedas extranjeras (principalmente el dólar estadounidense y los euros), están siendo usadas para alimentar este tipo de operaciones corruptas”, dijo la acusación presentada ante la corte.

El modelo de negocio Derwick

El modelo de negocios de Derwick es sencillo. Desde los Estados Unidos los Bolichicos ofrecen sobornos multimillonarios a funcionarios públicos en Venezuela a cambio de la adjudicación de contratos de construcción en el sector energético. Una vez que los contratos están garantizados para Derwick (y en última instancia, el dinero transferido a cuentas bancarias en Nueva York) los acusados se quedan con sumas millonarias, que luego depositan en bancos americanos. Luego, los mismos subcontratan a empresas estadounidenses, incluyendo General Electric, Pratt & Whitney y ProEnergy Services LLC,  para que lleven a cabo los proyectos de construcción. Este modelo de negocios ha traído un gran beneficio financiero para los Bolichicos. Todos disfrutan de estilos de vida de extrema riqueza donde quiera que residan y visiten.

Si entramos en detalle, se evidencia del libelo de la demanda que Betancourt es dueño de un Penthouse en el Olympic Tower en la Quinta Avenida en Nueva York. Así mismo, Trebbau tiene una propiedad en la zona exclusiva de Sunny Isles en Miami y Francisco D’Agostino Casado tiene propiedades en la localidad de Southhampton así como en el Upper East Side de Nueva York. Adicionalmente, cuentan con propiedades en Florida.

También se evidencia que todos dirigían el negocio desde una oficina ubicada en 450 Park Avenue (intersección de la calle 57 y Park Ave.) en la ciudad de Nueva York.

Durante el 2009 y 2010, Derwick presentó más de 25 ofertas en proyectos de construcción al estado venezolano y les fueron adjudicados 12 contratos valorados aproximadamente en $1 billón de dólares estadounidenses.

Entre los contratos que se les adjudicaron se encuentran los siguientes con: Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA)

(i)             30 de abril de 2010 – Las Morochas;

(ii)           21 de noviembre de 2012 – El Furrial;

(iii)          21 de noviembre de 2010 – El Morichal; y

(iv)           23 de noviembre de 2010 – Barinas I.

Corporación Eléctrica de Venezuela (CORPOELEC)

(i)             2 de octubre de 2009 – Picure;

(ii)           23 de noviembre de 2009 – La Raisa I;

(iii)          30 de noviembre de 2009 – La Raisa II;

(iv)          11 de marzo de 2010 – Guarenas I; y

(v)            4 de octubre de 2010 – Guarenas II.

Corporación Venezolana de Guayana (CVG)

(i)             2009 – Sidor Planta A y Planta B

De acuerdo a la demanda, dichos contratos no fueron objeto de un proceso de licitación pública. Así mismo, se conoce que los Bolichicos habrían negociado y sobornado presuntamente al jefe de PDVSA; a un ex Ministro de Industrias Básicas y Mineras; un ex Viceministro de Energía y al hijo del ex Viceministro de Desarrollo Eléctrico y compañero desde de la infancia del grupo pues todos estudiaron en el Instituto de los Legionarios de Cristo en Caracas, Instituto Cumbres.

Los precios finales de los contratos nunca fueron revelados públicamente por el gobierno venezolano. Por medio de información confiable se conoce que el dinero que recibió Derwick Associates fue transferido a cuentas de J.P. Morgan y Davos Financial Group en Nueva York, y, a su vez, destinado a pagar sumas millonarias por concepto de sobornos a funcionarios públicos.

En todo momento de los hechos, el banquero personal de los Bolichicos fue Eduardo Travieso, Vicepresidente de la división de Banca Privada de J.P. Morgan en la ciudad de Nueva York. El 21 de marzo de 2013, según una presentación ante al ente regulador financiero de Estados Unidos (Financial Industry Regulatory Authority –FINRA), Travieso se separa de J.P. Morgan tras acusaciones de que había cometido violaciones a regulaciones relacionadas con inversión y fraude. En el procedimiento ante FINRA, J.P. Morgan ha declarado públicamente que “el señor Travieso actuó de manera incompatible con las políticas y procedimientos de la firma”, y no había estado a la altura de los estándares “de los empleados de la industria financiera.”

Operación Fuga de dinero

“El estado de la crisis social política y económica de Venezuela, a través de la cual prosperan corruptos ecosistemas de varios miles de millones de dólares, están alimentando un río de fondos criminales que pasa a través del sur de la Florida, que se ha convertido en un centro internacional de lavado de dinero y en un destino deseable para prósperos criminales y cleptócratas”, dice la acusación.

Producto de una investigación de dos años llamada Operación Fuga de Dinero, la acusación devela la existencia de una conspiración internacional para lavar fondos de PDVSA a través de Miami y de varias organizaciones internacionales de lavado de dinero.

“Específicamente, las investigaciones revelaron el uso de propiedades inmobiliarias de Miami y esquemas sofisticados de inversiones falsas para lavar cientos de millones de dólares estadounidenses”, señala la acusación.

Además de Convit, en los documentos de la corte aparecen ocho acusados y enumera nueve co-conspiradores no identificados. Entre ellos se encuentra un ciudadano alemán arrestado el martes en el Aeropuerto Internacional de Miami, que realiza operaciones bancarias para un número de funcionarios venezolanos y “cleptócratas”.

Matthias Krull, un residente de Panamá que también trabaja como banquero en Suiza, tenía previsto comparecer en la corte federal de Miami el miércoles por la tarde.

Otro de los acusados, el ciudadano colombo-estadounidense Gustavo Adolfo Hernández Frieri, fue arrestado en Italia el miércoles bajo cargo de usar sus firmas financieras con sede en Miami, Global Security Advisors y Global Strategic Investments, para lavar dinero a través de inversiones falsas en fondos mutuales.

Se espera que otros acusados sean arrestados en el extenso caso, que fue presentado por el fiscal federal Francisco Maderal, aunque la detención de algunos de los implicados podría dificultarse porque se encuentran en Venezuela, país que mantiene una relación hostil con Estados Unidos.

Los Otros…

Entre los acusados también se encuentran Carmelo Urdaneta Aqui, ex asesor legal del Ministerio de Petróleo y Minería de Venezuela, y Abraham Edgardo Ortega, ex director ejecutivo de finanzas de la petrolera estatal, Petróleos de Venezuela, S.A., PDVSA.

Los documentos de la corte señalan que los acusados acumularon millones de dólares haciendo uso del tipo de cambio preferencial otorgado solo a personas allegadas al régimen.

La diferencia entre el tipo de cambio preferencial y el tipo de cambio real, adquirido en el mercado negro, era de diez a uno en el 2014, lo que en esencia permitía adquirir $100 millones pagando sólo $10 millones, señala uno de los documentos.

La investigación comenzó en el 2014 cuando las autoridades detectaron un esquema cambiario para malversar cerca de $600 millones de PDVSA, obtenidos a través del pago de sobornos y esquemas de fraude.

En ese momento, los acusados trataron de hacer uso de un empresario identificado en los documentos como Fuente Confidencial (CS, en inglés) para que les ayudara a lavar una porción de los fondos malversados.

Para mayo del 2015, la operación había ya duplicado el monto a $1,200 millones, señala la acusación.

Al inicio, CS había accedido a realizar negocios con los acusados, que en esencia consistía en comprar dólares a muy buena tasa, debido a que él tenía clientes en Venezuela a quienes les podía vender dólares estadounidenses.

La fuente inicialmente realizó varias operaciones de este tipo por decenas de millones de dólares, que obtuvo inicialmente en euros.

Pero la operación luego entró en problemas por la negativa de los acusados de propiciar la debida documentación para justificar la procedencia de los fondos ante las autoridades que velan por la transferencia del sistema financiero internacional y, en al menos una ocasión, los acusados presentaron documentos falsificados.

Las partes sostuvieron una reunión en las oficinas de Convit en Caracas con CS luego que este indicara que no podía continuar operando con ellos de esa manera.

“En la reunión Convit, Urdaneta, Amparan y CS se sentaron en una mesa. Convit tenía una pistola en la mesa [y] al lado de Convit había un pastor alemán con un collar eléctrico. Convit tenía el control remoto del collar y comentó que él no siempre podía controlar al perro”, señala el documento.

Además, había numerosos guardias de seguridad en la oficina. “El ambiente era uno de total intimidación por parte de Convit”, agregó el documento.

Poco después de ese encuentro, CS comenzó a grabar sus conversaciones con los acusados, obteniendo de esa manera gran parte de las pruebas que serán entregadas en la corte por las autoridades.

Con Información de Nuevo Herald – Miami y @Infocifras