Cardenal Baltazar Porras a los jóvenes: ¡No desesperen, cuenten con nosotros!

En sus primeras palabras como Administrador Apostólico de la arquidiócesis de Caracas, el cardenal Baltazar Porras se dirigió a los que sufren, a los pobres y las mujeres –en riesgo de explotación sexual; pero también a los jóvenes, a quienes invitó a no desmayar en la construcción de una mejor Venezuela.

Caracas.- Al término de su eucaristía, el cardenal Enrique Baltazar Porras elevó una plegaria por el Papa Francisco, cuya designación como Administrador Apostólico de la arquidiócesis de Caracas le tomó por sorpresa; razón por la cual pidió el apoyo de todos en acción y oración para cumplir con éxito la misión de guiar a la Iglesia en la capital venezolana.

En sus primeras palabras durante la misa que dio inicio a su nueva etapa episcopal, el prelado envió un mensaje “a todos los que sufren enfermedades y carencias. A los privados de libertad que sobreviven en condiciones infrahumanas, a sus familiares, a los que han tenido que emigrar rompiendo los afectos y la querencia familiar, a los abatidos por la desesperanza, a los marginados y excluidos”.

Al respecto, dijo: “Sentimos profundamente resonar en nuestros corazones los gemidos y lamentos, que encuentran eco en nosotros, lo que nos obliga a asemejarnos más y más a Jesús sufriente en la cruz”.

“Junto a ustedes –añadió Porras- está el inmenso escenario del mundo sanitario, médicos, enfermeras y servidores públicos, su clamor al cielo se escucha con desesperación por estos días en nuestras calles, y que aun devengando sueldos insuficientes siguen prestando su servicio lleno de ternura y compasión. Reciban nuestra cercanía afectiva y el servicio samaritano de la comunidad eclesial”.

“¡No se dejen engañar!”

El prelado, que continuará a cargo de la arquidiócesis de Mérida, donde ha laborado desde hace más de tres décadas, también les habló a los jóvenes, por quienes mostró especial preocupación “ante las inclemencias en las que hoy les toca vivir”.

En este sentido, indicó: “Los invitamos a que no pierdan la alegría ni se dejen engañar por la inmediatez de lo que brilla pero no es oro. No desesperen, son nuestro futuro y queremos acompañarlos para que lo construyan con coraje y dedicación. Que el próximo encuentro nacional de jóvenes, el ENAJO, a realizarse en Barcelona, los lleve con entusiasmo a construir un mundo mejor que el de sus mayores. Cuenten con nosotros”.

Mientras que a los representantes del mundo de la cultura y el arte, de la educación, de las universidades y academias, de la comunicación, del pensamiento y la ciencia, les recordó: “Necesitamos de sus luces y pesquisas, como peregrinos en marcha hacia la luz. No desmayen en la búsqueda de la verdad, de la investigación en libertad creadora, en el aporte a una sociedad más humana. No olviden que Jesús les dijo: ‘yo soy la luz del mundo, yo soy el camino, la verdad y la vida”.

Empresarios al servicio del bien común

También se dirigió a los representantes del mundo empresarial, quienes “a pesar de las enormes restricciones a la iniciativa privada, no dejan de producir bienes y servicios para el bienestar de la población”; al tiempo que los bendijo porque sus emprendimientos son “fuente de riqueza material y espiritual porque se ponen las capacidades al servicio del bien común”.

Recordó igualmente que “en América Latina la pobreza tiene rostro de mujer”, por lo que dirigiéndose a ellas, expresó: “Son ustedes el sostén de nuestras familias, las trasmisoras de la fe y del trabajo tesonero, las consagradas que viven en los barrios y zonas marginales con valentía y alegría. Son ustedes la reserva de las mejores virtudes”.

En este aspecto, advirtió: “No podemos dejar que nuestras muchachas jóvenes sean arrastradas al submundo de la explotación y de la trata de personas. La pastoral por la dignificación de la mujer es y seguirá siendo, principalmente, aquí en Caracas, una de nuestras prioritarias”.

Por último, nuestro abrazo cordial al mundo eclesial. En primer lugar a nuestros hermanos en las distintas denominaciones religiosas en las que nos une el sentido trascendente de la vida, del amor y servicio al prójimo, y de la fe que mueve montañas. “Tenemos que unirnos más en la vocación espiritual que nos hace ser misioneros de la misericordia, de la reconciliación y el perdón. Gracias por acompañarnos hoy y siempre”, indicó.

“¡Laicos, cuenten con nosotros!”

“Al mundo laical, que busca ansioso ser protagonista y no meros ejecutores: Gracias por el crecimiento y madurez en el amor a Dios y al prójimo. Cuenten cada vez más con nosotros los pastores, sean comprensivos y exigentes, creativos con coraje para abrir nuevos caminos de fraternidad”.

Palabras que concluyó con un clamor al cielo: “El Señor y la Virgen bendigan a Venezuela. Luchemos contra todo egoísmo. Neguémonos a dar libre curso a los instintos de violencia y de odio, que engendran males. Seamos generosos, puros, respetuosos y sinceros. Edifiquemos con entusiasmo un mundo mejor que el de quienes nos han precedido. En nombre de Cristo nos saludamos y bendecimos”.

Fuente: Reporte Catolico Laico