UCV se convirtió en una guillotina para los estudiantes

Pasillos desolados, espacios vacíos y estancias para compartir que han sido dejadas en el olvido son ahora los sitios predilectos para los ladrones y delincuentes que roban a los estudiantes de la UCV.

La inseguridad se convirtió en uno de los mayores problemas para los estudiantes y profesores de esta universidad, que no solo se preocupan de sus obligaciones académicas sino también deben tomar en cuenta sus horarios de clases y las zonas por la cuales es mejor transitar para sortear, de esta manera, los riesgos de la delincuencia.

La estudiante explicó la frecuencia de los robos que sufren los alumnos en las instalaciones de la universidad y el riesgo que implica llevar materiales de trabajo e instrumentos a la institución.

Algunas zonas de la universidad se convirtieron en una guillotina para los estudiantes, quienes evitan caminar por estos lugares. Los universitarios que caminen por los largos pasillos, como los que conectan a la facultad de humanidades con la de ciencias económicas o los alrededores la facultad de ingeniería y arquitectura, pueden convertirse en un blanco fácil para los delincuentes.

Con información de El Nacional