Los cadáveres están a la vista de todos en el cementerio de Maturín

En las últimas semanas los trabajadores del cementerio se han negado a continuar cavando las fosas para la sepultura de estos cádaveres.

En el Cementerio Nuevo de Maturín, los muertos reposan por doquier. En las últimas semanas los trabajadores del cementerio se han negado a continuar cavando las fosas para la sepultura de estos cádaveres.

Ellos aseguran que reciben poca remuneración por estos trabajos.

“Cavar un hueco de 10 metros de profuncidad por tres de ancho se lleva medio día de trabajo y este debe realizarse entre dos o más personas. Los directivos del cementerio quieren pagar a cada obrero 800 mil bolívares por estos trabajos. Es muy poco dinero, tomando en cuenta que no alcanza para costear la comida del día. Exigimos dignificación de los salarios”, expresó un trabajador que prefirió no dar su nombre.

Está realidad atemoriza a los familiares de los muertos que allí descansan. Se pudo constatar que algunos cuerpos ya fueron devorados por los animales y quedaron las osamentas tiradas sobre otras tumbas.

“Cabezas, brazos, piernas o esqueletos enteros están esparcidos en los pasillos del camposanto”, acotó el empleado.

Se intentó contactar a los directivos de este camposanto para obtener la explicación sobre esta incómoda realidad, pero no fue posible conversar con ellos.

Mientras que el personal administrativo comentó que los jefes recién fueron nombrados para el cargo por las autoridades gubernamentales pero hasta ahora no se presentan en el camposanto.

María Colmenares, quien se encontraba dando sepultura a un familiar, añadió que pagó a los trabajadores para que abrieran una fosa y también debió llevar cemento.