Urosa pide a miembros de la iglesia caraqueña darle pleno apoyo a Baltazar Porras

Para mí ha sido una gracia, un honor y un privilegio haber servido como Arzobispo de mi querida Caracas, dijo Urosa.

A mis queridos hermanos sacerdotes y diáconos, a mis hermanas y hermanos de los Institutos de vida consagrada y especialmente a las queridas Hermanas religiosas vicarias. Salud y paz en el Señor.

Con gran afecto y gratitud correspondo a los saludos y palabras de afecto y agradecimiento que muchos de ustedes me han enviado por whatsapp o por mail o mensaje de texto. Dios les pague. Eso me reconforta y alienta.

Para mí ha sido una gracia, un honor y un privilegio haber servido como Arzobispo de mi querida Caracas, de nuestra querida Iglesia caraqueña, la Iglesia de Ramón Ignacio Méndez, de Juan Bautista Castro, de Lucas G. Castillo, Rafael Arias Blanco y de los Cardenales Quintero, Lebrún y Velasco! La Iglesia de José Gregorio

Hernández, del Padre Machado, de Madre Carmen y Madre Ysabel Lagrange. Esta Iglesia de tanta gente buena, piadosa y santa de nuestras parroquias. Esta Iglesia de hombres y mujeres como ustedes, consagrados al Señor y al servicio de su pueblo.

Doy gracias a Dios y lamento y pido perdón por mis faltas y omisiones en el curso de los años. Me acojo a la misericordia de Dios y a la benevolencia de Ustedes.

Tendremos oportunidad de vernos en la celebración de acción de gracias del 21 de julio, en la Chiquinquirá, y también el 24 de julio en la Misa de Instalación de nuestro Administrador Apostólico, el Cardenal Baltazar Porras, mi hermano y compañero desde 1959, también en la Chiquinquirá. Le doy la bienvenida y lo felicito y les pido a todos ustedes que lo acojan y lo ayuden a llevar la carga de la misión pastoral en Caracas.