¿Puede Internet crear adicción?- Leancy Clemente

A fin de profundizar un poco más me entrevisto con el médico Siquiatra José Parra, el cual tiene una formación especializada en el área de las adicciones.

Para ubicarnos propiamente en el tema el Dr. Parra nos define las diferentes corrientes que existen para establecer una adicción, las cuales son:

La Corriente Biológica que establece que una adicción tiene su origen en trastornos a nivel biológico y que va a crear daños cerebrales.

La Corriente Social que establece que el paciente es víctima del entorno que le rodea.

La Corriente Sicológica que analiza al individuo como tal, considerando problemas de conflictos sociodinámicos o aprendidos que crean cambios conductuales.

El Dr. Parra es más de la opinion de que la adiccion proviene de una “Multicausalidad” en lugar de ceñirse a una sola de las anteriores.

Me reitera que ese viejo decir que todo depende de la “mente y la voluntad” es totalmente inaplicable.

Aclara que el mundo academico de la siquiatría es muy estricto en el momento de definir cuándo una conducta es adictiva.

A tal fin existen dos manuales:

-Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM)

-Clasificación internacional de enfermedades (CIE)

En ninguno de ellos aparece, todavía, la Internet como una adicción.

El término ´Síndrome de adicción a Internet tuvo su origen en una parodia realizada por el psiquiatra Goldberg en 1995 hacia el DSM-IV. Desde allí se ha venido usando frecuentemente, pero todavía no se trata de un trastorno categorizado en los manuales diagnósticos, pues no se cuenta aún con evidencia científica suficiente para ello.

La doctora Kimberly Young es la pionera en los estudios de adicción al internet, iniciados en 1996. Ella estableció unos 8 criterios diagnósticos:

1) Preocupación por internet.

2) Necesidad de usar internet cada vez por períodos más largos para satisfacer lo deseado.

3) Fracaso repetido por controlar, interrumpir o detener el uso de internet.

4) Inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el uso de internet.

5) Uso de internet como estrategia para escapar de los problemas o aliviar la disforia (depresión, culpa, ansiedad…).

6) Permanencia en internet por más tiempo del planeado.

7) Engaños a miembros de la familia y al terapeuta al ocultar el grado de implicación a internet.

8) Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales, trabajo, oportunidades educativas y laborales, o profesionales, debido al uso de internet.

Estos criterios son generales y aplican para otros trastornos o adicciones conductuales. La adicción a internet pertenece al grupo de adicciones conductuales, mismas que no se encuentran en ninguno de los manuales diagnósticos, a excepción del juego patológico, incluido hoy en el DSM-5 en el apartado del grupo de las adicciones. Las adicciones conductuales también se denominan adicciones no químicas.

La dependencia que se puede generar con el uso excesivo de internet y todos los recursos relacionados al mismo es más de carácter psicológico.

Para hablar de adicción, operacionalmente, Griffiths propone 6 criterios importantes: saliencia, modificación de la conducta, tolerancia, síndrome de abstinencia, conflictos interpersonales e intrapersonales y las recaídas.

Entre los síntomas importantes de la posible abstinencia por no usar internet se encuentran: irritabilidad, ansiedad, inquietud, agitación, mal humor, depresión, impaciencia, tristeza…

Entre los efectos perjudiciales por el uso excesivo de internet están: faltas al trabajo, bajo rendimiento académico, fracaso escolar, abandono de estudios, se limitan las formas de diversión a una sola. Se reducen las relaciones sociales y hay aumento del aislamiento. Reducción de otras actividades, descuido de la familia y el cuidado de los hijos. Problemas de pareja. Además, pueden aparecer problemas fisiológicos para quienes pasan horas excesivas usando el computador: cervicalgias, tendinitis, alteraciones de la visión, síndrome del túnel carpiano igualmente se descuida el aspecto personal aparece el insomnio y se puede descuidar la alimentación.

Recientemente se han acuñado nuevos términos relacionados con la Internet tales como:

La Nomofobia (No mobile phone): temor grande a estar sin el teléfono, a quedarse sin batería o sin conexión, a estar sin señal.

FOMO (Fear of Missing Out): miedo terrible a estar desconectado del mundo virtual y sus acontecimientos.

Se han hecho varios estudios cientificos al respecto, el Dr. Parra se refiere al elaborado en la Universidad Rafael Urdaneta por Aura Leal y Silvia González para su tesis de grado (Habilidades Sociales y Adicción a Internet en adolescentes) en el cual concluyeron que los adolescentes tienden a ubicarse en la categoria de usuarios que presentan problemas a causa del uso de internet o probable impacto en la vida del sujeto en la cual el individuo comienza a presentar inconvenientes y dificultades en cuanto al área familiar, laboral y académica.

En un estudio elaborado en la facultad de Medicina de la Universidad Católica del Ecuador, se concluyó que aquellos estudiantes adictos a la red tienen una alta tendencia a tener trastornos familiares originados por el abuso o mal uso de la Internet y recomienda determinar un nuevo sistema de atención médica en la consulta preventiva para considerar el uso de la tecnología como un factor inevitable en nuestra sociedad.

Investigaciones científicas de CE.CA Consultores C.A. y Cifras Online C.A., sobre la conducta y el hábito de los venezolanos en Internet, determinaron que 80% de los internautas se conectan diariamente a la red; 68% lo hace por espacio de 1 a 3 horas, el 24% se conecta en un lapso de 4 a 7 horas, mientras que el 6,7% le dedica entre 8 y más horas diarias, a su navegación en las redes sociales.

Instagram es la red social en Venezuela que encabeza las preferencias de los internautas, de seguidas, muy de cerca (Empate Técnico), las redes sociales Twitter y Facebook, con 29,3% c/u.

Un significativo 61% del segmento adulto contemporáneo (24 a 44 años), entrevistados durante la investigación, mostraron a los científicos sociales de Cifras Online C.A., un gran interés por hacer de su navegación en las redes sociales “un espacio para aumentar su conocimiento, manejar información y opinión seria, veraz y no censurada y navegar al máximo confort en compañía de una buena colección musical”.

Al igual que hicieron nuestros padres de quitarnos la televisión como castigo, el Dr. Parra es de la opinión que no se haga lo mismo con la Internet sino que en su lugar programar un horario razonable de uso porque quitarla de golpe puede generar otras reacciones como bajo rendimiento escolar, irritabilidad, ansiedad, mal humor, etc.

En lo que se refiere al exesivo uso de Facebook puede ser por una carencia de cariño o afecto, la persona desea ver un “me gusta” cada vez que publica una foto, está en la playa e inmediatamente envia las fotos, esta comiendo y publica la comida y eso lo puede llevar a convertir ese mundo virtual en su propio entorno alejándolo de lo social y del intercambio inerpersonal por pasar más tiempo usando las redes sociales.

Concluye el Dr. Parra que es inevitable este nuevo mundo tecnológico pero que debe administrarse razonablemente.

Fuente: Ciencia para Todos