No hay votos. En Venezuela, nosotros no votaremos- Angel Prato

En ningún momento los venezolanos se han resignado a la condición a la que se les está sometiendo, a saber, la gran hambruna ocasionada con toda la mala intención por la cofradía en el poder y el genocida Nicolás Maduro, que será reconocido por la comunidad internacional como el dictador Holodomor de Venezuela que mata al pueblo literalmente de hambre.

El país vive los momentos políticos más delicados de su historia. Nadie está obligado a cooperar con su propia pérdida o con su propia esclavitud. La desobediencia civil es un derecho imprescriptible de todo ciudadano venezolano. La verdadera democracia de las masas no puede jamás obtenerse por medios desleales.

 No hay votos. En Venezuela, nosotros no votaremos. El poder viene del pueblo y el pueblo se abstendrá de votar por un fraude ya cantado. Todas las autoridades rectorales en el sistema electoral venezolano, los miembros del partido del gobierno dictatorial y sus aliados incondicionales están cundidos de ineficientes socialistas y comunistas.

 La desobediencia civil es la llave del poder y de la libertad. El pueblo entero se niega a participar en los comicios del fraude presidencial. Los venezolanos no elegirán al inútil y explotador de nuestra gente.

No hay confianza en las autoridades electorales, tampoco en los candidatos a la Presidencia de la República. Los ciudadanos se abstendrán de participar en una elección falsa con resultados falsos.

No hay igualdad política, tal como se refleja en los acuerdos y normas internacionales, caracterizados por una preparación y gestión de profesionales imparciales y transparentes a lo largo de todo el proceso electoral. Aquí estamos en presencia de malas prácticas electorales:

  1. Se impide que se postule a candidatos de oposición a la elección presidencial de Venezuela.
  2. Los votantes son sobornados con miras a que den su voto por el candidato oficialista en la elección presidencial de Venezuela.
  3. Los votantes son amenazados con violencia psicológica de persecución política.
  4. Los votantes no tienen ninguna confianza en el Concejo Nacional Electoral. Quienes desconfían constituyen la gran mayoría, lo que supone que el órgano electoral lejos de ganarse la confianza de la ciudadanía la ha ido perdiendo sistemáticamente desde el año 2014.
  5. No se permite observación internacional calificada para supervisar la elección presidencial.
  6. La falta de veracidad y exactitud del Registro Rlectoral le restan la confiabilidad necesaria para servir de base de datos del universo de electores. La conformación del Registro Electoral es la primera fase o eslabón de esa cadena, y su inconsistencia influye severamente en la validez del proceso de votación y de los resultados electorales que se obtendrán.
  7. El CNE limita la información contenida en el listado general de votantes.
  8. Se ha demostrado la existencia de desequilibrios en la mayoría de las etapas del ciclo electoral. Deterioro sistemático de la equidad, y en la competitividad, transparencia y eficiencia en la administración de los procesos electorales en Venezuela.
  9. Misiones internacionales de observación de la talla de la OEA y la UE han recomendado, en muchas oportunidades, una amplia auditoría de la lista de votantes del registro electoral venezolano que abarque, tanto el coteje de los datos del Registro Civil frente al Registro Electoral, como auditorías computarizadas que verifiquen la exigencia y veracidad de los datos existentes y estudios de campo que permitan la exclusión de ciudadanos inscritos que no cumplen con las condiciones para ser votantes, la inclusión de ciudadanos con derecho a inscripción y la actualización de datos de quienes ya están debidamente registrados.
  10. El ejercicio del voto no es obligatorio conforme al marco constitucional vigente, por lo que no puede prohibirse la promoción de una conducta permitida.
  11. El CNE no permite la inscripción en el Registro Electoral ni el ejercicio del derecho al voto de los venezolanos residenciados fuera del territorio nacional que debería poder realizarse con la sola presentación de su cédula de identidad venezolana, o su pasaporte venezolano.
  12. La próxima elección presidencial es nula por violar todas las leyes nacionales e internacionales en procesos electorales, con vicios y nulidades.

Más de 84 países declararon que no van a reconocer los resultados de la elección presidencial en Venezuela el 20 de mayo de 2018. Será una elección falsa con un resultado falso.

Si usted vota, se está doblegando, está bajando la cabeza y aceptando la trampa. Una dictadura socialista como la del actual mandatario y candidato no convoca a una elección para perderla.

Desconocemos al dictador socialista Nicolás Maduro y su farsa electoral. Venezuela: el 20 de mayo quédate en casa. Que el mundo solo vea calles vacías. No existen las condiciones mínimas para elegir a un presidente.