Tanteo y titubeo – Andrés Maroti

Tanteo y titubeo

Nuestro problema es nuestro pero nos hemos convertido en un conflicto inconveniente para toda la región,  y más allá.

Los rusos y los chinos  son nuestros acreedores monetarios y no les disgustaría tener algún tentáculo más abrazándonos para ampliar su comunismo doctrinal  en las antípodas.

No obstante, sus malos deseos han percibido  que no somos fáciles, que no somos cubanos, que no somos una isla, que estamos en  2018 y que  están demasiado lejos  para ejercer influencia adjetiva.  Que este régimen aspirante a   ser aliado de ellos   no  sirve  para nada, ni a sus propósitos ni a la de los venezolanos que vamos a recuperar la nación por los cuatro puntos cardinales, previa expulsión de los invasores de cualquier signo,  y con  la   permanencia y  la  convivencia de los  comuneros de estas tierras, también de cualquier tendencia. Así las cosas, la opción que tenemos  es seguir  lidiando  con todo el poder de la sociedad para reencontrarnos una vez que logremos reconducir el rumbo democrático que teníamos antes de la plaga de los veinte años.

Requerimos de  la máxima fuerza moral y espiritual para sobreponernos a las tentaciones malsanas que  solamente tienen en la mira provechos propios y parciales que pretenden ignorar la verdadera tragedia que nos circunda,  basado en ofrecimientos efectistas prestidigitados de quién sabe cuál fuente de conocimiento o empirismo.

La transferencia de experimentos, hipótesis o tesis no es aplicable uniformemente a situaciones diferentes de espacio y tiempo. Al igual que  en los organismos humanos, que pueden reaccionar de forma diversa a los mismos tratamientos y medicinas. La salsa que es buena para la pava…etc. no siempre se acomoda a la generalización ni envuelve a países diferentes,  economías, culturas, sociedades, tradiciones,  enfoques, o muchas más circunstancias no trasladables  alegremente para complacer peticiones u obtener votos. Por eso, eventualmente, la candidatura  forzada seudo opositora no logra despegar; y de manera semejante el cacareado Frente Amplio que hasta ahora parece estar  de espaldas a la situación en proceso,  ya que no se manifiesta en ningún sentido y levanta el mismo ánimo que el resto de los actores políticos, incluidos los dos canijos  suplicantes.

En prensa reciente  se publicó una opinión acerca de  escenarios y condiciones que se le debían exigir al oficialismo para que los venezolanos sufragáramos con confianza y tranquilidad en los próximos comicios extemporáneos  impuestos por el gobierno y sus colaboradores  sumiso-incondicionales, pero lo curioso es que en el último  párrafo    transcrito  la letra expone lo siguiente:

“Si no se logran las condiciones, y se consuma la elección para el 20-M proclamando a Maduro dictador, sumar a todos los factores para exigir la renuncia con base en todas las causas sociales que lo requieren: renuncia porque no hay medicinas, renuncia por los niños que mueren por desnutrición, renuncia porque los salarios de hoy nos hacen esclavos y no trabajadores dignos…”

¿Acaso podemos esperar que el gobierno cambie algo? ¿Y si somos escépticos, qué esperamos para   comenzar a ejecutar  sin demora  la sugerencia contenida en el extracto  arriba copiado?

Esperar a que se den  condiciones electoralistas  con la anuencia oficial es oficioso y  es perder más tiempo para ahogarnos en la orilla, ¿o no?

Un comentario

  • Señor Maroti. La deuda con los chinos y los rusos, no es de Venezuela, es una deuda personal de maduro, diosdado, ràul y los n tantos ladrones que los siguen, El congreso nacional de Venezuela no ha aprobado ningùn endeudamiento.

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