Estudio de Harvard vincula asistencia a Misa con un menor riesgo de morir por cáncer

La investigación, basada en damas que acuden a los oficios religiosos, mostró que presentan un 27% menos riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular e incluso 21% menos de fallecer a consecuencia de un cáncer.

 

Carlos Zapata | Reporte Católico Laico

Es bueno para la salud espiritual, pero lo es también para la salud física. Lo demuestra un estudio publicado en la edición digital de la revista «Jama Internal Medicine», que difunde la investigación  desarrollada por un grupo de científicos del Harvard Chan School of Public.

Aunque el trabajo data de mediados de 2016, sus conclusiones resultan particularmente apropiadas y actuales con motivo de la Semana Santa, cuando millones de católicos celebran en todo el planeta una serie de jornadas de intensa oración, perdón y reconciliación.

De acuerdo con el estudio científico, quienes que asisten más de una vez a la semana a los oficios religiosos tienen un 33 por ciento menos riesgo de morir por alguna enfermedad que aquellas que no hacen.

Mientras que las personas que asisten a Misa una vez a la semana presentan un 27% menos riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular e incluso 21% menos de fallecer a consecuencia de un cáncer.

La muestra supera las 74 mil mujeres

Ante la falta de una evidencia científica, el grupo de investigadores utilizó los datos estadísticos de 74.534 mujeres que participaron entre 1992 y 2012 en un informe sobre la Salud de los Enfermeras, en Estados Unidos.

Detalla Laura Daniele en una reseña del diario ABC de España, que a lo largo de 16 años las enfermeras respondieron cada dos años cuestionarios sobre su dieta, estilo de vida y estado de salud, y cada cuatro años sobre su asistencia a los servicios religiosos.

De las 74.534 mujeres analizadas, 14.158 admitieron asistir a misa más de una vez a la semana, 30.401 lo hacían una vez por semana y las 17.872 restantes no asistían nunca. La mayoría de los participantes del estudio eran católicas o protestantes.

Las damas que asistían regularmente a los oficios religiosos presentaron menos síntomas de depresión y sufrían menos ataques de ansiedad. Además, las enfermeras que asistían a misa más de una vez a la semana tenían un 33 por ciento menos riesgo de morir en comparación con el resto de féminas.

En las mujeres que acudían semanalmente, el riesgo caía al 26%, mientras que llegaba al 13% en el caso de quienes iban a la Iglesia menos de una vez a la semana.

Mejor salud y mayor esperanza de vida

Los resultados “sugieren que puede haber algo importante detrás de la religión y la espiritualidad. Los beneficios de asistir a los servicios religiosos parecen estar relacionados con un mayor apoyo social, menos consumo de tabaco y un menor riesgo de sufrir depresión, ya que estas personas tienen una perspectiva más optimista y esperanza de la vida”, sostiene Tyler J. VanderWeele, profesor de Epidemiología en Havard Chan School of Public y coautor del estudio.

Los autores de la investigación advirtieron los límites de generalizar las conclusiones, pues la muestra del estudio incluía únicamente a personas de raza blanca, del mismo nivel socioeconómico y todas enfermeras. Pero en repuesta se empleó una metodología rigurosa, una muestra de población muy grande y mediciones repetidas en el tiempo tanto de la asistencia a Misa como de su salud.