Los Palmeros de Chacao: 242 años después renuevan la Fe del Caraqueño

Víctor Manuel García Hidalgo / Editor @Infocifras

La Historia

Era víspera de Semana Santa del año 1776 y una epidemia arropó a la capital de la Provincia de Venezuela, esta enfermedad cobró la vida de cientos de habitantes de la zona de Chacao. El párroco de la Iglesia de San José, padre José Antonio Mohedano, oraba incesantemente para que la peste se alejara de su feligresía.

 En una eucaristía el párroco pidió a sus feligreses que mandaran a sus peones a subir la montaña (hoy El Parque Nacional Waraira Repano conocido desde 1778 hasta el 7 de mayo de 2011 como Parque Nacional El Ávila) y trajeran las palmas reales para el Domingo de Ramos. Estos escalaron el cerro entre plegarias y oraciones para que la enfermedad desapareciera.

Tres días transcurrieron para que los trabajadores de las haciendas repartieran las hojas en las casas de las familias afectadas. Llegó el Domingo de Ramos y todos los enfermos sanaron. Así esta tradición de traer las palmas de la montaña trascendió de generación en generación.

En la actualidad.

Los Palmeros suben todos los viernes anteriores al Domingo de Ramos y bajan el sábado siguiente con las hojas de palmas que serán bendecidas en la celebración del domingo. Las palmas son recolectadas de un sector llamado Cueva de los Palmeros por la entrada de Sabas Nieves. Una vez benditas las palmas son distribuidas entre los creyentes, quienes las trenzan, machacan y trasforman en cruces que guardan en sus casas como muestra de fe.