Me propongo para presidir el CNE – Luis Fuenmayor Toro

Ya se inscribieron los candidatos que se iban a inscribir, aunque en la Venezuela actual uno nunca puede estar seguro. Ahora parece que el gobierno se percató que perdió una oportunidad estelar de firmar el acuerdo en Santo Domingo, si hubiera cedido en relación a la fecha del evento. Los negociadores de la Mesa firmaban el acuerdo, siempre y cuando la fecha fuera en mayo. La rigidez del sector oficial permitió el lapso, donde se produjeron las presiones extranjeras para la no firma de ningún acuerdo. Maduro, sin embargo, prometió cumplir unilateralmente el acuerdo no firmado, pues él era “un hombre de palabra”. Y de hecho ha cumplido con varias cosas, pero no ha hecho lo fundamental: integrar un CNE paritario. Si realmente es un hombre de palabra pues cumpla también y rápido con esta condición. Que la oposición participante en las elecciones proponga su candidato y que luego, entre los cuatro rectores, escojan el quinto miembro de común acuerdo, y éste presidiría el ente comicial.

Es más, me permito proponerme como ese quinto miembro, lo cual le daría al Consejo Nacional Electoral un carácter autónomo frente a los otros poderes. Habría dos rectoras del gobierno, un rector de la MESA, un rector de la oposición que no está en la Mesa, y yo como fiel de la balanza lo presidiría. No voy a decir como todos los políticos, que estoy dispuesto a hacer ese sacrificio por el país. No. Para mí no es ningún sacrificio. Me gusta y estimula el reto que significa, en la situación de crisis actual, la posibilidad de garantizar que la población se pueda expresar libremente a través del voto, disponga de todas las facilidades para ello y haya condiciones de equidad de los participantes. Quienes me conocen, saben que tendré una actitud imparcial y desarrollaré una gestión dentro de la Constitución vigente, en cumplimiento de la legislación electoral actual, bajo el abrigo de la justicia, la equidad y la sana lógica aristotélica.

Si el Gobierno o una mayoría de éste quieren de verdad legitimarse en el extranjero, nada mejor en este momento que llevar adelante mi proposición y efectuar una campaña internacional para desarmar a quienes propugnan la intervención desde el exterior como única salida. Si hubieran firmado el acuerdo en Santo Domingo, esas presiones se hubieran debilitado y serían mucho menos extendidas. De allí que quienes tienen como política la intervención, para terminar de cogerse este país, hayan presionado a los líderes de la MUD para la no firma, pues ésta les facilitaba la tarea. Aunque hoy parece tarde para revertir la decisión aupada por EEUU, Colombia y Guyana, en política las cosas pueden cambiar abruptamente en cuestión de minutos. Y cualquiera en su sano juicio le daría la bienvenida a una salida que elimine el grave riesgo y daño a la nación y a la república que una intervención militar extranjera produciría.

Un segundo propósito de esa gestión sería el de rescatar la proporcionalidad electoral constitucional en todos los procesos futuros, de manera que exista en los cuerpos de representación popular toda la pluralidad que hay en la sociedad venezolana. Basta ya del sistema mayoritario inconstitucional, que sólo da representación al ganador y a quien le sigue en votación, dejando por fuera al resto de los participantes sin importar el número de votos obtenidos, lo que en la práctica significa que margina a un sector numeroso de venezolanos, quienes no logran representación en los cuerpos deliberantes.

 

@LFuenmayorToro