Apascacio Mata: “¡Hasta la Casa Blanca lo condecoró!” – Mario Valdez

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Apascacio Mata, hasta la casa Blanca lo condecoró

Apascacio Mata Palacios, fue un hombre de extracción humilde que nació en el caserío La Maroma, zona cacaotera del pueblo de Panaquiré en Barlovento Estado Miranda, el año 1940. Llegó a convertirse en un icono en el paradigma de lo que debe ser un funcionario policial al servicio de la sociedad.

El primero de marzo de 1965, Apascacio era un albañil de 25 años de edad, toma lo que consideró la mejor decisión de su vida, ingresa al Destacamento de Transito Policial de la extinta Policía de Caracas, luego es fundador de la Policía Metropolitana, al tiempo es designado como policía de punto con la misión de dirigir el transito en la esquina de Sociedad, en la avenida Universidad, a una cuadra del antiguo Congreso Nacional, hoy Asamblea Nacional (AN), en el centro de Caracas.

Ascendió hasta Sargento Mayor, grado con el que pasó a jubilación el 12 de noviembre de 1996, prestó servicio durante 32 años, jamás fue amonestado y nunca faltó al trabajo.

Se convirtió en un ejemplo de la ciudad, infundía respeto, a todos los reprendía, no se le salvaba nadie ni diputados ni senadores, inclusive hasta el presidente de la República. Ayudaba a los niños y a los adultos a cruzar la calle, impuso a los conductores la regla de “pararse antes del rayado”.

Apascacio, fue un hombre alto, mulato, usaba guantes blancos, uniforme impecable blanco, zapatos pulidos, bien peinado, con gestos y porte marcial, decente, buen trato, bondadoso, saludaba con la mano en la visera de la gorra, infundía y transmitía respeto, cordial.

Amonestó la caravana presidencial de Luis Herrera

El 17 de marzo de 1980, a las 12 del medio día, la caravana presidencial del para entonces jefe de Estado venezolano Luis Herrera Campins, pasó por la esquina de Sociedad rumbo al palacio de Miraflores y no respetó la luz roja del semáforo, Apascacio Mata, detuvo los vehículos con el presidente incluido, “aquí va el presidente Luis Herrera, apártese”, le ordenó el jefe de escoltas, el policía le respondió “lo multaremos también, él es el primero que debe respetar la Ley del Tránsito Terrestre, por eso es que hay relajo”. El presidente Herrera, se bajó del auto y le ordenó a los escoltas “el agente tiene toda la razón, esperemos”. Después de las disculpas continuaron, cuando cambio la luz a verde. Dos semanas después al agente Apascacio Mata, sus superiores le entregaron “un sobre muy elegante con el escudo de Venezuela en relieve y las palabras Palacio de Miraflores”. El sobre contenía una tarjeta donde lo invitaban a un almuerzo con el ciudadano Presidente Constitucional de la República. Compartieron y el Presidente, lo “felicitó por ser un funcionario que cumplía con su deber, con mística, ética y correcta manera de actuar, a fin de que todos cumplieran con la Ley”. La noticia del Policía que detuvo al presidente de Venezuela, le dio la vuelta al mundo.

Condecorado en la Casa Blanca

En 1981, el presidente de Estados Unidos Jimmy Carter, le hizo una invitación especial, quería conocerlo y que impartiera sus conocimientos con varias academias de policía en Tennessee y Washington, fue condecorado en la Casa Blanca por el presidente norteamericano, quien lo distinguió y le pusó en su pecho una placa que lo distinguía como Oficial Norteamericano Ad Honorem, la cual lucía orgulloso, fue considerado por el jefe de Estado como un modelo policial a seguir por todos los policías del mundo. Recibió más de 40 condecoraciones.

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La reina Maritza Sayalero, fue Policía

En 1979, la reina de Belleza Maritza Sayalero ganó el certamen Miss Universo y solicitó que se le asignara como escolta personal al policía Apascacio Mata. El 15 de agosto de ese año, se convierte la Reina en la agente número 1907, Ad Honorem adscrita a la Brigada femenina de la Policía Metropolitana. Cuando volveremos a los tiempos en que ser policía era honorable y meritorio, hasta las reinas de Belleza formaban parte de las brigadas policiales.

Semblanzas de un policía querido: Apascacio

El cineasta y actor de televisión Toco Gómez, recuerda a Apascacio como un hombre simpático, afable, dice que Renny Ottolina siempre lo referenciaba como un buen ciudadano. Comenta que se encontraba con Amador Bendayan, quien conducía el programa “Sábado Sensacional”, el día que llevó a Apascacio a la televisión, para que explicará a la ciudadanía a través de las cámaras, como él dirigía el convulsionado trafico caraqueño en la concurrida esquina de Sociedad, “eso fue un fenómeno, ver al policía uniformado impecable, con la misma naturalidad de la calle, haciendo las señas, los gestos, los saludos, el trato de un maestro con los que se comían la luz, fue un espectáculo, le dije Amador trae más a Apascacio que te sube el raiting”.

El ingeniero José Ramírez “El negro”, que lo conoció y fue su amigo lo recuerda “como un policía de tránsito especial cumplidor de sus obligaciones, jugador de truco, dominó y bolas criollas, partidas obligadas en los pueblos mirandinos”. El abogado Danilo Rodríguez, me comenta: “más que policía era un maestro, no le imponía multas a los conductores o peatones, cuando alguien cometía una infracción, les llamaba la atención cordialmente, les daba consejos ciudadanos para que el infractor no volviera a cometer las faltas ni incurriera en los mismos errores”.

El doctor Dieguito García Urquiola, quien fue su amigo y lo veía con alguna frecuencia, dice que Apascacio tenía muchas condecoraciones, que nunca quiso vender la moto que le regalo la PM, que ya estaba inservible, pero decía: “venderla, ni loco, esa moto es parte de mí”. Pero recuerda que conservó siempre más cerca de él, al lado de su cama donde estaba postrado sin las dos piernas, pero con su chispa y buen humor, “era la réplica de la Chapa que uso toda su vida, con el número 0983, que la Policía Metropolitana retiró a petición suya”.
A Apascacio lo conocí en el restaurant del Club de Oficiales de la PM, en la Cota 905, cerca del Parque Zoológico El Pinar, El Paraíso, Caracas, porque él era muy amigo y colega de mi primo Luis Valdez (padre de “Pepe” Delgado Rivero, el narrador de beisbol “Papita, maní, tostón”), quien fue oficial de la Policía Metropolitana.

La canción de Apascacio

La agrupación musical “Los Tucusitos”, le rindió homenaje con una canción aguinaldo sobre la historia del policía Apascacio, el hombre honesto querido por todos, dice así: “En la esquina de Sociedad hay un tipo popular, hay un moreno muy fino, que dirige a los choferes de manera especial, no hay nadie que no salude a Apascacio cuando pasa a pie o en su carro, Apascacio como tu estas, Apascacio como te va, la gente lo esperaba en la esquina, adiós Apascacio”.

No lo amilanaron ni los tiempos idos, ni el silencio

Apascacio Mata, a la edad de 75 años, se encontraba postrado en una cama, sin piernas, ambas le fueron amputadas debido a las gangrenas surgidas después de dos accidentes, donde fue mal atendido en el hospital de Lídice. A los 68 años había sufrido un ACV, que le complicó la salud y la motricidad. Pese a los meritos y los reconocimientos no recibió ayuda de ningún ente oficial, recurrió a la caridad, la silla de rueda se la regaló una empresa privada, nunca se quejó, siempre mantuvo la chispa y el buen humor. Que grande ese hombre, nada lo amilanó, ni los tiempos idos, ni el silencio, ni la ausencia de la sociedad a la que sirvió con ahínco y empeño lograron quebrar su espíritu y su ánimo, ya al final de sus días sin voz, todavía reía. Ese era un monstruo.

El viernes 14 de mayo de 2015, en horas de la tarde falleció Apascacio Mata, en su modesta vivienda ubicada en el barriada caraqueña El observatorio del 23 de enero, sus restos fueron velados en la Funeraria La Fe, en Catia.

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