Los amores de Frida Kahlo y Trotsky – Mario Valdez

Después de un largo exilio en distintos países Francia, Turquía y Noruega, el 9 de enero de 1937, arriba al puerto de Tampico en México, procedente del puerto de Oslo Noruega, el buque petrolero “Ruth”, solo trae dos huéspedes León Trotsky uno de los principales artífices de la Revolución Rusa de 1917, y su esposa Natalia Sedova, a quienes el gobierno noruego les había dado protección, llegaron de incognito. El único país del mundo que accedió a darle asilo político al líder ruso fue el gobierno mexicano presidido por Lázaro Cárdenas.
De ese viaje tenían conocimiento Diego Rivera y su esposa Frida Kahlo destacados artistas mexicanos y comunistas, quienes habían intercedido ante el presidente de la República Lázaro Cárdenas para que les diera el asilo político. León, era el ser más perseguido por Joseph Stalin, su antiguo camarada, y para esa fecha su más enconado enemigo, lo expulsó de la Unión Soviética en 1929, sus hombres lo tenían marcado por donde quiera que iba, le habían asesinado sus hijos y su familia. Frida recibió a la pareja de exiliados políticos, su esposo Diego estaba enfermo y no pudo ir al puerto a recibirlos.
Desde el primer día y a la primera vista quedaron flechados, el viejo político revolucionario mundialmente conocido, de 58 años, desterrado de su revolución y de su país, viviendo de pueblo en pueblo (Francia, Turquía y Noruega) con el exilio en los huesos. La joven Frida Kahlo, lo embrujó y lo atrajo desde el inicio, 28 años más joven que él. El escritor francés Gerard De Cortanze, biógrafo de Frida Kahlo, ha dicho, que fueron muchas “las consecuencias que el affaire tuvo en las vidas de la artista y el revolucionario”, “Imaginese a dos monstruos sagrados. Frida, de una belleza terrible, diabólica, tan intensa, tan creadora, tan viva, tan rebelde, moderna, devoradora y frágil. Trotsky: el hombre de la revolución del 17, que dirigió a los 5 millones de hombres del Ejército Rojo, que vive desde hace tantos años una vida errante”.
Las infidelidades y los amoríos
Los esposos Trotsky se hospedaron en la casa de los artistas, el sentimiento fue in crecendo y reciproco, Natalia lo supo, pero prefirió callar, ella conocía a su marido tenían 34 años casados, sabía que era enamoradizo. Diego Rivera, mujeriego, no ocultaba sus infidelidades, Frida ya tenía suficientes problemas con él, inclusive un día lo encontró en la cama con su hermana menor Cristina Kahlo, juró jugarle con sus mismas cartas. Algunos historiadores han dicho “que antes de la llegada de Trotsky a su vida, había intentado suicidarse”. Pero el romance con León Trotsky la rescato, quien era uno de los hombres más admirado por el artista mexicano; otra versión dice, que Frida “se enganchó con la inteligencia y la postura política de su Trotsky”. Para que nos demos cuenta que un amor a tiempo, es mucho cuento y es mejor que el suicidio. Unos dicen que ese amor fue por venganza y otros dicen que por placer, pero lo cierto es que existió. Son las cosas de las infidelidades y los amoríos.
“Natalia: te amo”
Son muchas las anécdotas, se dice que Diego Rivera, se entero del romance entre Frida y Trotsky un año después, que habían decidido darlo por terminado. Es así como el 2 de noviembre de 1938, cuando se estaba celebrando el día de los muertos, Rivera le regala a Trotsky una calavera con la palabra “Stalin” en la frente. Ese gesto provocó la ruptura entre los dos amigos. Se mudaron de la casa de los artistas y se fueron a vivir a una mansión cercana, no era tan segura como la casa azul.
Natalia Sedova desde el comienzo se dio cuenta de los amores de su marido con la artista, ella optó “por enviarle una carta contándole de su descubrimiento y dándole un ultimátum. El escritor De Cortanze, confiesa que Natalia le causa una gran admiración, porque cuando termina el affaire de los tortolos enamorados, ella lo acogió de nuevo con amor. Dice que Natalia: “Vive a la sombra de su marido y, a pesar del sufrimiento que le causa la traición, no deja de amarlo. Y eso es recompensado porque las últimas palabras de León Trotsky cuando asesinan, son para ella: Natalia te amo”.
La Casa Azul – Museo de Frida KahloEn esa Casa Azul nació, vivió y murió Frida Kahlo, es uno de los museos más visitados de México, puedes apreciar toda la historia de Frida, tuvo una pierna más desarrollada que la otra producto de una poliomielitis que sufrió siendo una niña. A los 19 años viajaba en un Bus y chocó contra el tranvía, sufrió fracturas mortales, sobrevivió con la columna vertebral rota, la clavícula, la pelvis, las costillas, la pierna derecha fracturada, pasó tres meses en cama y recuperación, pasaba el tiempo aburrida y gracias al accidente comenzó a pintar. Un día ante una pregunta periodística, contestó: “Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida, uno en el que un autobús me tumbo al suelo….El otro accidente es Diego Rivera”. No hay duda que el amor de su vida fue Diego Rivera, su marido, gran muralista, bebedor y mujeriego. Ella Fridita como le decían sus cercanos, no se quedaba atrás, también era de armas tomar.
Esa Casa Azul la conocí en marzo de 2012, con Luis Telleria, de viva voz conocimos los cuentos y los amores de Fridita, por allí pasó en la época activa de Diego y Frida, una gran parte de la intelectualidad que visitaba México. Dicen que iban por Diego Rivera, pero regresaban por Frida, era muy chistosa y picaresca. Muchos calentaron la cama de Frida, André Bretón, padre del surrealismo, su esposa Jacqueline Lamba, la cantante Chabela Vargas, el fotógrafo Nickolas Muray, el escultor Isamu Noguchi, y por supuesto León Trotsky. La Casa Azul está ubicada en la calle Londres de Coayacán en ciudad de México.
Muere Trotsky, arrestada Frida. “Viva la vida”
El 20 de agosto de 1940, el comunista y catalán Ramón Mercader por instrucciones expresas de Joseph Stalin, le clavó un poilet en el cráneo a León Trotsky, quien era un hombre tan fuerte que sobrevivió e impidió que sus hombres matarán al agresor para que confesará, murió 26 horas después.
Frida Kahlo fue arrestada como sospechosa, la dejaron en libertad, no tenía nada que ver, operaba el mundo de la intriga. Siguió con Diego Rivera hasta que murió en su Casa Azul el 7 de julio de 1954, a la edad de 47 años. La pareja vivió una vida tormentosa. El último cuadro que pintó la artista proclamó, pese a todo “Viva la vida”.
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