La crisis alimentaria se “cocina” en los cuarteles

Francisco Rincón / Maracaibo / noticias@laverdad.com

Los militares adquirieron atún ecuatoriano con dólares preferenciales, mientras en el país las personas morían desnutridas y sin medicinas. Las compras en el ministerio se concretaron con sobreprecios, comestibles próximos a vencer e importaciones a través de empresas de maletín.

El Ministerio de Alimentación, recién creado por el expresidente Chávez en 2004 ya tenía un responsable y tras su designación en agosto, el general Rafael Oropeza, que de acuerdo a la plataforma colaborativa de periodismo de datos Poderopedia, egresó de la academia militar en la promoción general de división José Félix Blanco, de 1979, en la posición 11 y así se convertía en el máximo jerarca de una cartera clave.

Este hombre de confianza para el chavismo, estuvo en dos períodos distintos al frente. El primero sería de 2004 hasta 2006 y luego, entre 2007 y 2008. Su paso, no estuvo exento de polémicas y una nota publicada en 2011 por RunRunes deja constancia de ello. Oropeza, que llegaba de la Corporación Venezolana Agraria (CVA), era “un hombre extraordinario, con experiencia en el área logística, honestidad a toda prueba y una gran capacidad gerencial”, según Chávez. Tiempo después y tomando en consideración la información difundida por el medio de comunicación, esas virtudes le costarían el cargo.

Su primera salida obedeció, según el texto, a la oposición de comprar a los cubanos unos centrales azucareros obsoletos en 95 millones de dólares cada uno, cuando él mismo, indagó en el mercado y descubrió que costaban 50 millones de dólares montados en Venezuela. La negación de convalidar la pretensión del Gobierno central desencadenó su “destitución” en febrero de 2006. El rompimiento duraría poco y en enero de 2007 Chávez lo llamaría nuevamente.

Cierren las filas 

Con Oropeza de regreso y tras la efervescencia de la victoria presidencial del “líder de la revolución” a finales de 2006, cuyos números en las encuestas se fueron abajo para 2007, consumándose en la derrota del referendo constitucional, Chávez colocó el punto final. Según RunRunes, cuando la popularidad del expresidente comenzó a caer, al oriundo de Barinas, “se le ocurrió armar una estrategia para mantener su popularidad y la idea era estimular un ambiente de desabastecimiento alimentario en el país”.

Tras recibir la orden Oropeza, y basando en el mismo texto, el ministro decidió oponerse y rechazar el mandato. Una presunta pelea, desencadenó su renuncia en 2008 y el olvido de su gestión hasta febrero de 2016, cuando su nombre se vio involucrado en presuntos actos de corrupción denunciados por la comisión de contraloría de la Asamblea Nacional. El desfalco a la nación por el que se le investiga junto a otros 14 funcionarios más, incluidos otros tres ministros militares que pasaron por el sector, superan los 200 mil millones de dólares, aprovechados del control de cambio y dotación de divisas preferenciales mediante subastas.

Sin el general en el camino, Chávez solicitaría los servicios de un conocido suyo. En enero de 2008, Félix Osorio se convertía en el nuevo ministro de Alimentación, cargo que desempeñó hasta julio de 2010 y luego de 2013 a 2014. El coronel del Ejército, graduado en Ciencias y Artes Militares en la promoción de 1990, sabía lo que era  formar parte del Gobierno, puesto que en el pasado cumplió labores como jefe del Centro de Programación y Control de División de la Academia Militar, presidente de la red Mercal y de la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas, S.A. (Casa).

También fue miembro del directorio de la Corporación de Comercio Exterior y directivo de la Comisión de Administración de Divisas. Incluso, se le acusa de ser partícipe en una red de corrupción en la que la empresa argentina Bioart S.A, vendió 37 mil toneladas de arroz con sobreprecio a Venezuela. La estafa, valorada en 15.5 millones de dólares, fue denunciada por los diputados Abelardo Díaz y Homero Ruíz ante la Fiscalía General de la República en 2014, siendo difundidas por medios nacionales.

Escándalo tras escándalo 

Osorio, también inmiscuido en la investigación de la Asamblea Nacional que involucra a Oropeza, fue compañero de estudio, en la academia militar, del coronel Manuel Barroso, expresidente de la extinta Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), que manejó miles de millones de dólares. Sus lazos de amistad, continuaron más allá del cuartel.

Los datos aportados por Poderopedia, develan que estando Barroso encargado de Cadivi, aprobó en 2012 más de 23.5 millones de dólares a dos importadoras con apenas meses de existencia, que de acuerdo con sus expedientes mercantiles, eran propiedad de un oficial retirado graduado con él. La primera de las compañías, no solo obtuvo divisas preferenciales, sino que también logró 16 contratos para proveer atún ecuatoriano a Mercal, que presidía Osorio, quien egresó en la misma promoción que los otros dos y para la época era integrante de la directiva del organismo cambiario y era la instancia que decidía las entregas de moneda extranjera a empresas solicitantes.

Además de las acusaciones anteriormente citadas, se le acusa de omisión, puesto que durante su gestión como ministro, Naman Wakil, un inmigrante sirio, amasó una fortuna calculada en más de 400 millones de dólares al registrar 12 empresas de maletín en Panamá que sirvieron para realizar opulentas negociaciones con Casa y prometían importar alimentos a Venezuela. Estas vendieron con sobreprecio al Estado con fecha próxima de caducidad y mala calidad, según la revista Cuentas Claras, que se especializa en temas de delincuencia organizada. Los escándalos, apenas comenzaban.

 

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