PORVENIR – José Domingo Blanco

Adriana, Vanesa y Abril se sentaron frente a mí con ese encanto, frescura y naturalidad típicas de la juventud. Aplomadas, decididas, seguras y sin poses. Promueven la negociación, como herramienta clave en momentos de crisis, y creen en ella como la opción capaz de producir el cambio. ¡Creen en el cambio! Es lo primero que capto y me entusiasma de sus palabras. Pero, por sobre todas las cosas, están convencidas de que ellas, con sus veinte y pocos años a cuestas, como parte de esta sociedad, no pueden permanecer pasivas, actuando como simples espectadoras de una obra teatral que no les gusta y está en pleno performance. Por eso, proponen debates. Para ellas, son la plataforma ideal de la discusión de ideas. Insisten que, de esos debates, siempre se alcanza el consenso y se promueven soluciones. Saben que las opiniones y puntos de vista pueden ser disímiles –y más hoy, en un país tan polarizado-; pero que, cuando las discusiones se dan buscando alcanzar el mismo objetivo, es posible llegar a acuerdos. Hay demasiados problemas en el país como para quedarse de brazos cruzados. Y ellas lo saben. Por eso, Adriana, Vanesa y Abril –con esa venezolanidad tan nuestra, y tan suya, reflejada en sus rostros- pasaron de la teoría a la acción y como miembros de REED (Red de Egresados de El Diplomado en Liderazgo Social y Político de la Unimet) comenzaron una titánica –e idílica- misión: sentar en una misma mesa, distintas formas de pensar, incluso las más opuestas, para generar soluciones.
El pasado miércoles tuve la refrescante oportunidad de entrevistar a estas tres jóvenes integrantes de REED, una iniciativa que reúne a egresados de las tres cohortes del Diplomado en Liderazgo Social y Político, un programa dirigido a jóvenes dirigentes -líderes políticos o líderes comunales natos- que nació de la alianza entre la Universidad Metropolitana y la agrupación La Venezuela que Queremos, con la finalidad de brindar formación continua a muchachos con visión transformadora de la institucionalidad del país.
Pero, la formación no podía quedarse solo en las aulas. Unos salones en donde estudiantes de distintas carreras se forman para darle contenido a los debates, diseñar propuestas y definir acciones. De allí, nace REED, del interés de esos egresados del diplomado en poner en marcha las ideas y transformarlas en proyectos concretos y viables. Proyectos que sirvan para la reconstrucción del país que todos aspiramos y que atraiga a todos los sectores que deseen participar. Por eso, Adriana Narváez, joven abogada; Vanesa Elián, futura licenciada en Estadística de la UCV y Abril Tovar, estudiante de Nutrición, también de la UCV, junto con otros muchachos que integran el REED asumieron el compromiso de realizar un Encuentro Venezolano de Negociación para el Futuro y Desarrollo (EVEN) porque están conscientes del rol que les toca asumir para transformar los pensamientos en planes concretos y posibles.
Tal como explicaron, este primer Encuentro -que se realizará el 21, 22 y 23 de septiembre- pretende convertirse en un espacio donde jóvenes líderes, desde los 18 hasta los 30 años, puedan participar e involucrarse en ejercicios de negociación, extraídos de nuestra realidad, sobre los grandes temas que involucra la transformación de Venezuela. Y defienden la negociación como una herramienta capaz de lograr consensos y articular propuestas enfocadas en convertir en realidad la visión de país que todos compartimos.
Esta primera edición de EVEN pretende enfocarse en el tema de la pobreza y exclusión social porque han identificado que éstas limitan el desarrollo de las capacidades y libertades de los individuos. En tal sentido, es necesario que los liderazgos emergentes -llamados a asumir roles de cambio en un futuro próximo- negocien un pacto que asegure el progreso, la equidad y la paz sostenible, generando oportunidades de desarrollo individuales y globales. Dentro de esta gran temática, se establecerán tres comités de negociación, conformados por bancadas, las cuales representarán a los actores de la sociedad, que discutirán y llegarán a acuerdos en materia de Economía Nacional, Hábitat y Servicios Sociales y Reconstrucción del Tejido Social.
Debo reconocer que conversar con estas jóvenes, y con todos los muchachos que durante los tres últimos meses han desfilado por el programa de radio, me llena de esperanza. Venezuela tiene futuro. Un futuro bueno, grande, brillante y noble. Un futuro que veo, entre conmovido y emocionado, en el rostro de cada uno de los líderes estudiantiles que están dispuestos a no dejarse ganar la batalla. Que saben que les tocó una prueba dura, pero que están dispuestos a no aplazarla. Estudiaron. Se preparan. Analizan sus estrategias y sus oportunidades de triunfo; pero, por sobre todas las cosas, creen en ese país que no conocen y están dispuestos a construir. Venezuela, mientras existan muchachos como Adriana, Abril y Vanesa; pero también como Daniel, Ayrton, Carlos, Diego, Abzara, Sairam, Hilda, José Ignacio, SAmuel o Guillermo, tiene futuro: ¡un gran futuro!
@mingo_1

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