Niños en hemodiálisis en peligro extremo en el “J M. De Los Ríos”

Jean Lucas Bello/Panorama

Lo que debería ser un lugar para sanar a niños y adolescentes, se ha convertido en un espacio para enfermar a los pacientes que allí se atienden. Las madres de diferentes regiones del país sufren el calvario con sus hijos del servicio de nefrología que ha contaminado a 18 niños; 5 han fallecido, 13 permanecen amenazados.  Fallas en los medicamentos, desnutrición y problemas de infraestructura son algunos de los múltiples inconvenientes que presenta el centro pediátrico con la única unidad de hemodiálisis para niños en Venezuela.

A finales del mes de febrero, pacientes que estaban haciéndose diálisis en ese centro hospitalario, comenzaron a presentar fiebres muy altas. Los médicos recomendaron a las madres de los infantes a realizarles varios exámenes —fuera del hospital debido a que su laboratorio cuenta con pocos reactivos— y lo inesperado fue lo que salió positivo. Los niños presentaron bacterias como; pseudomonas, estafilococo y Klebsiella. “Es la bacteria mas fuerte que existe a nivel hospitalario, al final teníamos a 18 niños contaminados en ese momento”, dijo en entrevista con este rotativo, Katherine Martínez, directora de la ONG Prepara Familia, que se ha encargado de junto con los representantes de los niños a denunciar ante la opinión publica este caso.

El ‘J.M de los Ríos’ —ubicado en Caracas—  es el único centro médico en Venezuela, que realiza diálisis a niños menores de 10 kilos, por consecuencia en ese hospital, los niños con algún tipo de insuficiencia renal, de distintas zonas del país, son remitidos por obligación a esa instalación dentro del área de nefrología.

El exdirector del ‘JM’, Huníades Urbina, explicó el funcionamiento de la máquina que se encuentra en la unidad de hemodiálisis,  “la máquina de Osmosis inversa es una planta donde se mete el agua, y se trata con una serie de reactivos,  porque esa agua va a pasar por los ductos o las líneas que llevan al contacto la sangre del paciente. Con esa agua en un filtro y hacen el intercambio de la materia que uno le quiere realizar al paciente niño”.

“Esa máquina necesita un mantenimiento cada 6 meses –dicho por la empresa que la vendió– esa máquinas se puso en el año 2013, cuando yo era director (del hospital  J.M de los Ríos) bajo la gestión de la última ministra de Salud (María Eugenia Sader)”, manifestó el también presidente de la Sociedad Nacional de Puericultura y Pediatría.

A la denuncia por la contaminación, se suma al reclamo de las madre, por la falta de suministro de antibióticos por parte del hospital a sus hijos.

Ella es Judith Bront, relatando la trágica situación por la cual pasaba buscando los medicamentos que en el hospital no le suministraba, además admitió, “Desde el mes de noviembre estamos recibiendo Meropenem (…) supuestamente el medicamento es efectivo, pero esta vencido y es el que hemos venido recibiendo”. Dos días después de esta entrevista su hijo murió.

La madrugada del 11 de mayo, falleció Samuel Becerra de 12 años, convirtiéndose en el segundo menor de edad victima de la contaminación de la unidad de hemodiálisis en el ‘J.M de los Ríos’, Raziel Jaure, de 10, murió por la misma causa el 3 de mayo.

11 días después, muere Dilfred Jiménez, de 15 años, ascendiendo a 3 victima en 22 días. Con la magnitud de esta problemática autoridades gubernamentales de la salud procedieron a limpiar los tanques de agua del hospital, ubicado en el sector San Bernardino.

Estudio de la USB

Durante el último trimestre del 2016, la Universidad Simón Bolívar (USB) , realizó una evaluación de infraestructura a este centro de salud resaltando en sus resultados dos cosas: El saneamiento de las instalaciones y la rehabilitación de los sistemas de aguas servidas y blancas de la institución.

 

Rubén Lugo, miembro del equipo de ingenieros de este estudio, precisó en la presentación de los resultados de la investigación: “En ese momento encontramos los tres tanques contaminados, sobre todo el que surte al área de nefrología. Entre las causas está el incumplimiento de la normativa de manejos de desechos sólidos por el propio hospital. Podemos ir al cuarto de la basura y constatar que está vacío mientras en los alrededores del tanque se encuentra la basura regada, y las lluvias de entonces contribuyeron a que se permeara al tanque; igualmente, encontramos heces de animales en los alrededores”.

 

Para Katherine Martínez, esa es la principal causa por las cuales esa unidad de hemodiálisis esta contaminada y por consecuencia la infección de los niños se debe a ello.  “Los niños tienen miedo a hacerse la diálisis en esa planta”, aseguró Martínez quien junto 65 ONG y 194 personalidades suscribieron en un comunicado la denuncia sobre la lamentable situación en ese hospital

Una de esas ONG es Centro Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap), su presidente, Carlos Trapani, manifestó en entrevista con este diario, sus dudas respecto al mantenimiento que tuvo los tanques. “No se explicó quien hizo el trabajo, como lo hizo, bajo que protocolo se hizo, para tener certeza que este problema efectivamente está solucionado”, sostuvo.

El doctor Huniades Urbina, se sumó a ese cuestionamiento al referirse respecto al mantenimiento que tuvo la planta de osmosis, “esa máquina no es como limpiar un tanque de tu casa, eso necesita técnicos especiales de desinfección de la máquina. Después del escándalo que surgió con los tres y ahora con el cuarto niño muerto, si es verdad, le hicieron la limpieza, pero no de la manera adecuada, y por lo tanto la máquina sigue contaminada” aseguró.

Continúan las víctimas

Daniel Laya de 2 años, se convirtió en el cuarto niño que fallece bajo el techo del ‘J.M de los Ríos’, era el menor entre  los infectados en la sala de nefrología. Las malas noticias no paraban allí, puesto que en una de las puertas del piso 4 de ese centro de salud, se dio a conocer un cartel que advertía que los infectados de esa unidad, se encontraban en cuarentena por varicela. Sin embargo, “por fortuna, el hospital cuenta con los medicamentos correspondientes para tratar la lechina de estos niños afectados”, aseguró la directora de Prepara Familias.

Respuestas de las autoridades

Belén Arteaga, jefa del servicio de nefrología del hospital J.M de los Ríos, siempre ha brindado declaraciones a los medios de comunicación, además de acompañar las denuncias de las madres. Desde el 2014, viene reclamando la escasez de líneas pediátricas para las diálisis en ese centro de salud.

Arteaga,  explicó que el fallecimiento de los niños también se debe a la falta de continuidad del tratamiento que se asignan para combatir con la infección. Agregó “el hospital no suministra con regularidad los medicamentos correspondientes, por lo que la enfermedad de los infantes se convierte más difícil de sanar.”

No obstante, mientras una solución llega por parte del Estado, Arteaga continua con la difícil labor de tratar de mantener con vida  de ayudar a los niños en estas condiciones.“Las soluciones son para ayer” afirmó.

Denuncia formal ante el Ministerio Público

“Los familiares de los niños fallecidos, formalizaron una denuncia para solicitar una investigación sobre las causas de la muerte de sus hijos y la responsabilidades de las autoridades por la contaminación por Klebsiella y otras bacterias en la Unida de Hemodiálisis del servicio de nefrología del Hospital J.M de los Ríos”, así publicaron en sus redes sociales la ONG cecodap  (@cecodap).

El Ministerio Público respondió ante esta denuncia en un comunicado diciendo lo siguiente:

“El fiscal 92° nacional, David Toro, requirió que se ordene el cierre temporal preventivo de la mencionada unidad hasta tanto los entes competentes determinen la causa real del brote infeccioso y sea subsanado, garantizando así su óptimo funcionamiento. Igualmente, se pidió que los pacientes que actualmente son atendidos en ese lugar sean referidos a otros centros especializados en tratamiento renal y asistidos por el personal de la salud facultado en nefrología pediátrica.”

Mientras que la medida procede, las denuncias por falta de camas; los problemas de desnutrición,  las dificultades en insumos médicos, de antibióticos, las fallas eléctricas, las filtraciones e inconvenientes de infraestructura en general siguen presentes en los otros pisos de este hospital, fundado en 1937 y que rinde honor con su nombre a José Manuel Ríos, considerado precursor de los estudios de pediatría en el país.

 

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