196 años de Carabobo: la lucha por la Independencia continúa

 

Aquel  domingo 24 de junio de 1821 se enfrentaron, a las 12 del mediodía, 4.079 realistas contra 6.500 patriotas. Apenas la mitad, aproximadamente, de los efectivos pudo participar en la batalla, que culminó en cuestión de una hora. La división de Páez fue prácticamente la única que intervino, con sus llaneros y la Legión Británica. Plaza y Cedeño murieron por impetuosidad, cuando ya la batalla estaba decidida.

Bolívar dirigió el ejército patriota y Miguel de La Torre el realista. Fue tan contundente la hazaña de Páez, que el Libertador lo ascendió a General en Jefe en el mismo campo de batalla.

La batalla de Carabobo aseguró la independencia de Venezuela, si bien hubo que esperar hasta el 24 de julio de 1823 para rubricarla definitivamente con la batalla naval del Lago de Maracaibo. El último reducto de los realistas, el castillo de Puerto Cabello, cayó bajo las armas de José Antonio Páez.

Batalla de Carabobo Martin

Batalla de Carabobo, del insigne pintor caraqueño Martín Tovar y Tovar (1827-1902). En 1885 parte a Francia para ejecutar en su taller de París las obras encargadas, de las cuales sólo puede concluir la Batalla de Carabobo (1887), la Batalla de Boyacá (1895), la Batalla de Junín (1895) y el Tratado de Coche.

Datos

– La batalla se realizó un día domingo 24 de junio de 1821.

– El ejército realista comandado por Miguel de La Torre contó con 4.300 hombres, mientras que el patriota liderado por Simón Bolívar contó con 6400.

– Simón Bolívar organizó su ejército en tres divisiones: En la vanguardia, al mando del General José Antonio Páez, en el centro, comandada por Manuel Cedeño y en la reserva, dirigida por Ambrosio Plaza.

– Apenas la mitad, aproximadamente, de los efectivos patriotas pudo participar en la batalla y la división de José Antonio Páez fue prácticamente la única que intervino.

– Bolívar asciende inmediatamente y en el mismo campo de batalla a José Antonio Páez como General en Jefe, por su gran participación en esa lucha.

– Cabe resaltar que héroes, entre los cuales muchos son anónimos, dejó esta batalla, conocidos como héroes de la independencia.

– Entre los héroes de la independencia que se destacaron se encuentran José Antonio Páez, Manuel Cedeño, Santiago Mariño, José Francisco Bermúdez, Pedro Camejo (Negro Primero) y Cruz Carrillo.

– La estrategia utilizada por el Libertador se puede resumir en esta frase “En la unión está la fuerza” ya que al unir los esfuerzos de todos aquellos que estaban con él, encontró una fuerza tal que le permitió lograr su objetivo.

Parte de la Batalla de Carabobo de puño y letra de Simón Bolívar

Reunidas las divisiones del Ejército Libertador en los campos de Tinaquillo el 23, marchamos ayer por la mañana sobre el Cuartel General enemigo situado en Carabobo, en el orden siguiente: La primera división, compuesta del bravo batallón Británico, del Bravo de Apure y 1.500 caballos a las órdenes del señor general Páez. La segunda, compuesta de la segunda brigada de La Guardia con los batallones Tiradores, Boyacá y Vargas, y el Escuadrón Sagrado que manda el impertérrito coronel Aramendi a las órdenes del señor general Cedeño. La tercera, compuesta de la primera brigada de La Guardia con los batallones Rifles, Granaderos, Vencedor de Boyacá, Anzoátegui y el regimiento de caballería del intrépido coronel Rondón, a las órdenes del señor coronel Plaza.

Nuestra marcha por los montes y desfiladeros que nos separaban del campo enemigo fue rápida y ordenada. A las 11 de la mañana desfilamos por nuestra izquierda al frente del ejército enemigo bajo sus fuegos; atravesamos un riachuelo, que sólo daba frente para un hombre, a presencia de un ejército que bien colocado en una altura inaccesible y plana, nos dominaba y nos cruzaba con todos sus fuegos.

EL bizarro general Páez a la cabeza de los dos batallones de su división y del regimiento de caballería del valiente coronel Muñoz, marchó con tal intrepidez sobre la derecha del enemigo que en media hora todo él fue envuelto y cortado. Nada hará jamás bastante honor al valor de estas tropas. El batallón Británico mandado por el benemérito coronel Farriar pudo aún distinguirse entre tantos valientes y tuvo una gran pérdida de oficiales.

La conducta del general Páez en la última y en la más gloriosa victoria de Colombia lo ha hecho acreedor al último rango en la milicia, y yo, en nombre del Congreso, le he ofrecido en el campo de batalla el empleo de General en Jefe de ejército.

De la segunda división no entró en acción más que una parte del batallón de Tiradores de La Guardia que manda el benemérito comandante Heras . Pero su general, desesperado de no poder entrar en la batalla con toda su división por los obstáculos del terreno, dio solo contra una masa de infantería y murió en medio de ella del modo heroico que merecía terminar la noble carrera del bravo de los bravos de Colombia. La República ha perdido en el general Cedeño un grande apoyo en paz o en guerra; ninguno más valiente que él, ninguno más obediente al Gobierno. Yo recomiendo las cenizas de este General al Congreso Soberano para que se le tributen los honores de un triunfo solemne. Igual dolor sufre la República con la muerte del intrepidísimo coronel Plaza que, lleno de un entusiasmo sin ejemplo, se precipitó sobre un batallón enemigo a rendirlo. El coronel Plaza es acreedor a las lágrimas de Colombia y a que el Congreso le conceda los honores de un heroísmo eminente.

Disperso el ejército enemigo, el ardor de nuestros jefes y oficiales en perseguirlo fue tal que tuvimos una gran pérdida en esta alta clase del ejército. El boletín dará el nombre de estos ilustres.

El ejército español pasaba de seis mil hombres, compuesto de todo lo mejor de las expediciones pacificadoras. Este ejército ha dejado de serlo. Cuatrocientos hombres habrán entrado hoy a Puerto Cabello.

El Ejército Libertador tenía igual fuerza que el enemigo, pero no más que una quinta parte de él ha decidido la batalla. Nuestra pérdida no es sino dolorosa: apenas 200 muertos y heridos.

El coronel Rangel, que hizo como siempre prodigios, ha marchado hoy a establecer la línea contra Puerto Cabello.

Acepte el Congreso Soberano en nombre de los bravos que tengo la honra de mandar, el homenaje de un ejército rendido, el más grande y más hermoso que ha hecho armas en Colombia en un campo de batalla.

Tengo el honor de ser con la más alta consideración, de V. E. atento, humilde servidor.

Valencia, 25 de junio de 1821.

Simón Bolívar

¡ La Grandeza del Libertador ! Sucedió horas antes de la Batalla de Carabobo

Este relato de la vida y obra del Libertador Simón Bolívar, es poco conocido, pero bien vale pena traerlo a colación hoy, un día antes de conmemorar el 194 Aniversario de la Batalla de Carabobo, la cual selló la Independencia de Venezuela, en el año 1821.

Entre los días 18 y 19 de 1821, el ejército Libertador avanzó de San Carlos a Tinaco, el coronel José Laurencio Silva, cubría la avanzada y tomó posición en los valles de Tinaquillo. El día 20 de junio de 1821, cuatro días antes de la Gran Batalla, el ejército rebelde atraviesa el río Tinaco y el día 23, horas antes de Carabobo, el Libertador pasa revista a sus tropas en la Sábana de Taguanes.

La Grandeza de Bolívar

El Batallón Anzoátegui, al mando del Coronel José María Arguidegui, avanzaba hacia Taguanes, cubriendo la retaguardia de las tropas rebeldes. En el camino, algunos soldados avistaron a un labriego, que a paso de bestias, avanzaba a lo lejos, sobre un camino empinado, con un atado de panelas de papelón. Abatidos por la marcha y la inclemencia del clima, los hombres del Anzoátegui, decidieron romper con la formación y marcharon al encuentro del labriego, acto seguido tomaron para sí, parte de la carga del campesino y se marcharon sin pagar la mercancía. “Un vulgar robo cometido contra un pobre campesino venezolano trabajador de la tierra”.

Durante el pase de revista a las tropas rebeldes en Taguanes, unos de los edecanes de Bolívar dio parte de la novedad a un miembro del Estado Mayor del Libertador, quien a su vez informó a Simón Bolívar, del robo del papelón al campesino, por parte de unos soldados. El campesino los había seguido a distancia y se instaló en la sabana de Taguanes, hasta tanto no le pagaran el costo del papelón robado.

Ética, Valores y Principios

Enterado de la corruptela militar, el Libertador sacó de formación a los soldados del Batallón Anzoátegui y a dos de sus oficiales subalternos, ordenó el arresto inmediato de los involucrados en el saqueo, suspenderles la paga y cancelar al campesino el monto total de la mercancía.

Del Libro Bolívar Democracia y Libertad. 1985
Autor: Víctor Manuel García Hidalgo*
Editorial FJB

Víctor Manuel García Hidalgo / Fue el Presidente Fundador de la Juventud Bolivariana de Venezuela. Premio Internacional de Literatura Pablo Neruda Año 1994.
Es Comunicador, Escritor y Encuestador. Editor Fundador del portal de noticias @InfoCifras
García Hidalgo, fue el primer Preso Político de Nicolás Maduro en el Centro Penitenciario de la Región Capital Yare 3, desde 1 de marzo de 2013. El 17 de noviembre de 2013, le conceden una medida cautelar de casa por cárcel.

Subido a las redes sociales por el Lic. Luís A. Pont – Editor (e) de @InfoCifras

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