Constituyente perversa – RAFAEL RODRÍGUEZ MUDARRA

 

Constituyente  perversa

     La convocatoria, no iniciativa  hecha por el presidente de la República Nicolás  Maduro  por ante el CNE para la activación de la Asamblea Nacional Constituyente con evidencia de manejo no ortodoxo, en sus bases de sectores  minoritarios con carencia de representatividad, para que estas minorías de obediencia oficial puedan  según su decir “ elegir por voto directo a 500 constituyentitas y a 200 voceros para que cada quien se vea reflejado y elaboren una  Constitución  comunal, campesina, comunera, feminista, bolivariana, chavista, popular y democrática”, ha hecho multitudinaria  la presencia  de concurrencia ciudadana,  la que encontrándose en situación ostensible de “MENGUA” ha asumido su derecho a manifestar, entendido tal conducta  como medio  propicio de participación y protagonismo, para que el Estado venezolano cumpla con lo que son sus fines esenciales: consolidar el desarrollo de la  persona humana, la construcción de una sociedad justa  donde prive  como fines esenciales “ la defensa y el desarrollo de la persona  y el respeto a  su dignidad, la promoción de la prosperidad  y bienestar del pueblo y la garantía de cumplimento de los principios , derechos y deberes consagrados en la Constitución”,  impedidos  de estada permanente, dado que  muchos de los que se vienen desempeñándose en funciones de Gobierno, con frecuencia; y a observancia  de la fiscala del Ministerio Público  incurren en   irrespeto a la integridad física, psíquica  y moral, derechos intangibles de la  ciudadanía.

      El pueblo venezolano por experiencia vivida durante su existencia republicana,  está consciente  de lo importante  de su participación legitima  para que se cumplan y mantengan los principios cardinales de su  Constitución nacional, los cuales ha aprendido  a respetar y defender;  por ello  cuando se le habló  de la iniciativa presidencial,  para la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente  no llegó a pensar  que se tratara  de una triquiñuela argüida para  repetir anteriores  y dolorosas situaciones,   orientadas a constitucionalizar el fortalecimiento absolutista  de los  poderes públicos  concentrados en las manos del presidente Nicolás Maduro, constitutiva de la negación  de los derechos que le son imprescriptibles   como representación absoluta de la soberanía electoral,  por lo  que   percatado   que la intención del gobierno, hoy entredicho, no es resolver la   grave crisis  que vive el país, sino  un obsesivo propósito continuista en el ejercicio de mando  que basados en las sentencias   que le fueren acomodadas por un Poder Judicial “ CIRINEO”,   sin tomar en cuenta  el estado  de exasperación vivido  por el deterioro social , no teniendo  a sus alcance  la comida diaria, los medicamentos, la libertad , su seguridad personal y jurídica; habida consideración  de la propuesta de una Asamblea Nacional Constituyente sectorizada , la cual no tiene otra querencia que la de una fraudulenta reforma constitucional, que no apunta  a resolver los graves  problemas  que aquejan la vida de los venezolanos, la rechaza totalmente, dado que  de ser consumada  atentaría contra la democracia por cuanto  conllevaría  a constitucionalizar el Estado comunal, que fuere rechazado por el pueblo en el referendo consultivo llevado a cabo  en la reforma constitucional del año 2002.

       El pueblo como depositario del  poder constituyente  originario, no le permite a Maduro que pueda gobernar con  poder total  sin ningún tipo de limitaciones y con  arbitrariedad como lo ha vendido haciendo  a través de la concentración  de poderes, para    promulgar y modificar leyes, por cuanto tal concesión le conferiría  estatus de dictador, olvidando el susodicho mandatario, que la persistencia   del Estado liberal no intervencionista, constituye etapa superada,  que le impide ser gendarme, convirtiéndolo  en director y guía de toda la vida social; por lo que  la omisión  de esta obligación lo hace incumplir la Constitución, cerrándole el paso a la alterabilidad  republicana.

    El amplio  respaldo popular con el cual contaba  nuestro actual presidente, se ha reducido notablemente;  se le ha derrumbado haciéndosele incompatible con el deseo patriótico de la ciudadanía, de que se imponga el control de Asamblea Nacional sobre el poder ejecutivo: el Poder Judicial interpretando la Constitución a su manera  impide el ejerció  de la rendición de cuenta de los funcionarios pública. Se  ha llegado al extremo  de que los juicios civiles dejen de ser de la competencia de la jurisdicción   ordinaria,  reemplazada  ésta por la justicia militar. Padrino López  activo militar  oficioso de la política del gobierno se subroga las atribuciones  del Consejo Moral Republicano para exculpar al TSJ ; y como si fuera poco  se anuncia sin escrúpulos ni impedimento  alguno  la preparación para la guerra de la militancia del PSUV, violación sin escrúpulos del Estado de Derecho; lo que ha traído como consecuencia que se incentiven y multipliquen  las protestas de las mujeres, estudiantes, obreros, clero, artistas; así como de otros sectores reprimidos con violencia inaudita, creándose una situación de crispación que arroja  centenares de muertes . Para colmo e incremento de la masiva protesta colectiva,  el Presidente  Nicolás Maduro renuente  contumaz a concurrir a un referendo   de solicitud  revocatoria de su mandato, lucubrando sobre la base de un supuesto esfuerzo para la Paz, hace uso de la aquiescencia  de los Poderes Públicos que le son concentrados,  para decretar, no solicitar, la convocatoria  a una Asamblea Nacional Constituyente,   mediante bases evidentemente “ESPURIAS”  dado que la forma de hacer tal pedimento degenera el origen  que se le es asignado por la Constitución, por cuanto es manejada en sus bases  y en la elección de sus miembros  por la dirigencia del partido de Gobierno.

     Con razón no discutible, dado la veracidad del  intento de perpetuación en el poder  de Nicolás Maduro, la Constituyente pretendida es una de las instancias que aprovechara la dirigencia del partido de Gobierno, no la ciudadanía para alzarse  con la representación de los que puedan integrarla , carente de asidero  por ilegitima e inconstitucional, por obviar  que la  máxima instancia soberana como lo establece la parte final  del el preámbulo de la Carta Magna vigente  es el  mandato del poder del pueblo   ejercido mediante el voto libre y en refrendo democrático; lo contrario  sería plantear votaciones sectoriales  y territoriales controladas por el Gobierno,  mediante el no ejercicio  de la universalidad del sufragio, lo cual no es permisible e impone la obligación de unificar las fuerza ciudadanas ”para desconocer cualquier régimen , legislación  o autoridad  que contraríe los  valores, principios  y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos. Arrebatarle al pueblo su legitimidad universal para complacer la ocurrencia perversa de la realización de una elección de segundo grado, no es más que una  felonía.

Rafael Rodríguez Mudarra

Abogado, político, presidente de URD.

Contacto: 1rodriguezmudarra@gmail.com

Los comentarios están cerrados.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: